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Sandra Galvé

LEE LAS ETIQUETAS DE LOS ALIMENTOS

28 febrero, 2019

MEJORA TU ALIMENTACIÓN. En este artículo te explico lo importantes que son los ingredientes para tu alimentación y te enseño qué debes tener en cuenta al leer las etiquetas de los alimentos.

Primera parte: LOS INGREDIENTES

Eso es: mejora tu alimentación. Llega un momento en el que sientes y decides que tienes que mejorar tu forma de comer, que quieres sentirte más saludable y que debes romper con tus hábitos y cambiar algunas costumbres.

Pues sabia decisión! En este punto empieza la transformación de tu comida hacia un camino lleno de beneficios y satisfacción.

Ahora bien, ¿te sientes preparado para conocer algunos datos que quizás no esperabas y para desaprender ciertos patrones que durante años crees que son los adecuados? Te digo la verdad… estoy segurísima que sí.


En primer lugar debes priorizar los alimentos naturales, frescos y en su estado original. Y los que no te quede más remedio que comprar envasados, lo principal en lo que tienes que fijarte para saber qué es exactamente lo que estás comiendo es tan sencillo como leer las etiquetas de los alimentos, de composición y valor nutricional.

Bueno, al menos más sencillo de lo que aparenta. Y te diré más, existe una especie de adiestramiento en este sentido con el que se intenta que te fijes solamente en las grasas o los azúcares y, sinceramente muchísimo más importante antes que esto es saber de qué ingredientes está compuesto, ya que si comes de entre 3 a 5 veces al día tendrá algo que ver en tu estado de salud y energía, más que nada porque de ahí es de donde obtienes todos los nutrientes que necesitas.

Durante unos años, en los que no había tanta información corriendo por las redes (sí, sí, la prehistoria), una de mis aficiones era entrar en un supermercado y empezar a leer las etiquetas de centenares de productos.

Y digo centenares porque he llegado a estar más de una hora en algún establecimiento del cual he salido sin comprar nada, tan sólo leyendo etiquetas de los alimentos que vas a consumir.

Deberían pensar que era la más freaky del barrio… que a veces me miraban con cara rara y todo, eh! De hecho, todavía en la actualidad mis visitas a un supermercado suelen ser de duración media-larga por esta razón.

Pero es que es básico saber qué es lo que estás comiendo, es ineludible. Y hoy en día, lamentablemente y según las estadísticas lo que más valoramos a la hora de comprar es el PRECIO, que por supuesto también es importante, y la MARCA, como si nos aportara confianza de calidad su posición en el mercado.

¿QUÉ DEBES BUSCAR EN LAS ETIQUETAS DE LOS ALIMENTOS?

1.- LOS ADITIVOS


Foto 1. Etiqueta de un pan de molde llamado artesano

Este primer ejemplo es un caso claro de “nada tengo que ver con el producto original pero la industria decide que se le puede llamar igual”. Cuando en teoría por ejemplo un pan es un alimento que se hace a base de harina, levadura, agua y sal, puedes encontrar un producto que aun llamándose pan, dista mucho más de lo que se esperaría del producto original.

No sólo contiene azúcar, aceite vegetal (en general, o sea que no se especifica ni siquiera el tipo) y más gluten añadido, sino que además contiene una serie de aditivos (conservantes, mejoradores de harina,…) que nada aportan y poco benefician al conjunto de la dieta.

Estos aditivos muy a menudo son de toxicidad comprobada o no se tiene claro qué pueden producir en el cuerpo humano debido a que se realizan pocos o nulos estudios sobre ellos, y en base a los que hay no suelen quedar en muy buen lugar. Sobre esto puedes consultar este listado de aditivos para saber más sobre sus posibles peligros.

2.- FIDELIDAD CON LA RECETA ORIGINAL

Foto 2. Etiquetas de diferentes marcas de bebida vegetal de almendras

Este es otro ejemplo bastante claro y parecido al anterior pero además con el agravante de que se comercializan bajo la bandera de “alimento súper-mega-saludable”.

Si te fijas todas son etiquetas de bebidas vegetales de almendras y de lo primero que puedes darte cuenta es que todas ellas contienen azúcar añadido y la mayoría, como segundo ingrediente.

El contenido en almendra como ves, suele ser muy bajo, casi ridículo teniendo en cuenta que para hacer una leche de almendras casera necesitarás unos 180-200g de almendras por litro de agua, o sea un 18-20%.

Así pues, ninguna de estas leches vegetales cumple con lo que se esperaría. Además, normalmente también contienen varios aditivos para modificar textura, sabor, color o como conservante.

Está claro que cuantos más ingredientes lleve peor es la calidad del producto. La bebida de almendra se hace con almendra y agua, sin más.

Entonces… ¿cuál de ellas puedo elegir? En este caso debes asegurarte de que contenga pocos ingredientes y que éstos sean naturales. De entre todas estas imágenes, sería la primera etiqueta la que corresponde a la mejor opción ya que su composición es agua y almendras (como la receta original) más azúcar de caña y un espesante natural.

Cuantos más ingredientes veas en las etiquetas de los alimentos, más alejados estarán de la receta original y de peor calidad serán.

3.- SIMPLICIDAD EN SU COMPOSICIÓN

Foto 3. Etiquetas de tabletas de

Otro ejemplo en este caso de chocolate. El de la primera imagen es un caso absolutamente dramático. Se trata de una tableta que entre sus ingredientes el cacao se pierde en la cuarta línea, contiene cereales, aditivos, lecitina de soja…

En fin, un auténtico despropósito si lo comparas con los ingredientes de la segunda imagen, que se corresponde mejor con la receta original. Y cabe decir que aún puedes encontrar recetas de mayor calidad con todavía menor cantidad de azúcar o nulo.

4.- TRAZAS Y ALÉRGENOS

Foto 4. Etiquetas de productos al azar

Este punto es muy importante sobre todo si tienes algún tipo de alergia o intolerancia, está claro. Pero es sin duda algo determinante a la hora de saber la calidad del producto y el mimo con el que esté elaborado.
Siempre se tendrán que tener en cuenta los alérgenos alimentarios.


RESUMIENDO

Foto 5. Etiquetas ejemplo de una hamburguesa vegetal y otra de carne

Finalmente y según lo expuesto… ¿qué te parecen esta hamburguesa vegetal y la de carne?

CONCLUSIONES

– Opta por alimentos en su estado original en la mayor parte de tu compra. Esto es lo que garantiza la calidad mínima de la misma.

– Nunca optes por un producto que contenga “demasiados” ingredientes. Que se alejen de lo que es la receta original.

– Descarta productos de los cuales desconoces alguno de sus ingredientes. Si no puedes hacerte una imagen mental de cómo es ese ingrediente, utiliza el principio de prudencia.

– No consumas alimentos que contengan aditivos, sobre todo si estos están indicados de tal manera que no sólo no puedes formarte una imagen mental de lo que son sino que ni siquiera sabes cómo se llaman, ya que sólo están indicados por un código, a no ser que vayas a comprar con la lista de los aditivos en mano.

– Fíjate en el origen del producto para saber la sostenibilidad de la elaboración y “las vueltas” que da antes de llegar a tu despensa.

No lo olvides. Cuando te acostumbres a escoger los productos en base a lo que veas en las etiquetas de los alimentos, verás como tu salud mejora notablemente.


Y hasta aquí!!! FIN DE LA PRIMERA PARTE

Sandra Galvé soclasandra
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